Andar:

 

Caminar, en el contexto del mundo contemporáneo,
podría suponer una forma de nostalgia y resistencia.
David Le Breton, Elogio del caminar.

La fotografía no puede existir sin el viaje, más preciso, muere sin el desplazamiento. La tradición del viaje en la historia de la fotografía es longeva porque inicia con la propia invención del medio. Por ejemplo, la foto llega a México sólo unos meses después de su presentación en París. Parecería que esta nueva forma de representación decimonónica tenía ansías por conservar todo y en cualquier lugar. Después del arribo de la técnica nueva, una ola de fotógrafos extranjeros se desplazaron por gran parte del territorio mexicano para documentar desde las ruinas prehispánicas hasta el ferrocarril. Incluso, la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide menciona, en alguna entrevista, que el mejor pretexto que alguien puede encontrar para viajar es volverse fotógrafo.

Afortunadamente, la fotografía no ha llegado a su destino. De hecho, creo que cualquier viaje carece de destino porque sino dejaríamos de desplazarnos. El propósito del viaje es hacer conexiones con el lugar, con las personas, con los edificios, con uno mismo; por eso el viajero no tiene propósito, posee dudas y, como en la fotografía de Lucía Cano y la música de Jaime Hartwick, la mirada abierta.

En Alma Aprehendiz, Lucía y Jaime nos presentan un viaje disfrazado de muchos. ¿Por qué? En primer lugar, porque es un viaje que se desplaza en dos entes. Y después, porque durante una conversación que tuve con Lucía, me comentó que aun cuando los lugares donde hizo las fotografías han sido diferentes, los unió la necesidad de construir conexiones, la última, la hizo Jaime con la composición de la música desde la memoria de los recorridos hechos.

Observo en las fotografías de Lucía una forma de proceder que engrana todo el trabajo: el andar. Pienso en esa imagen, una de mis favoritas, donde un texto pintado sobre una pared en la calle ha sido negado, a pesar de eso, la afirmación que declama el texto se puede leer. Es una imagen hecha caminando en Israel y en un instante. Así es el trabajo de Lucía: instantáneo, pero sus fotografías son lentas, sus reflejos no son fáciles de aprehender.

Alberto Báez Munguía.
Distrito Federal.
27 de julio de 2016.

@albertobaezm